miércoles, 25 de agosto de 2010

MEM: Se duplican las reservas de plata. Perú sigue como mayor productor mundial

Reservas de plata aumentan en 110%

La agreste geografía peruana esconde un 30% de las reservas de plata que existen en el mundo, lo que nos mantiene en el primer lugar como productores de ese metal, según informo el Ministerio de Emergía y Minas (MEM).

Actualmente, indicó ese sector, las reservas de plata suman 120.5 millones de kilogramos finis, y que se encuentran principalmente en Cuzco, Ancash, Pasco y Puno.

En Marzo, el MEM había indicado que las resercvas conocidas de plata eran de 2,040 millones de onzas finas (o 57 millones de kilogramos), lo cual, comparado con la actual cifra de reservas, indicaría que éstas han crecido en un 110%.

También informó que el Perú avanza en su producción de cobre, y que nuestro teritorio tiene ahora el 16% de las reservas cupríferas del mundo, lo que nos mantiene en el segundo lugar en la producción de ese metal.

Las reservas de cobre en el país, indicó, suman 90.8 millones de toneladas métricas finas(TMF), que se concentran en Moquegua, Tacna, Arequipa, Ancash y Apurímac.

Respecto del zinc, el Perú cuenta con un total de 22,257,995 TMF de reservas, que se encuentran localizadas principalmente en las regiones de Pasco, Ancash, Puno y Junín, indicó Henry Luna Córdova, director de Promoción Minera del MEM, al exponer en el seminario que sobre Producción, Metalurgia y Joyería del Oro desarrollada en el Colegio de Ingenieros del Perú(CIP).

Sobre el oro, dió a conocer que la producción nacional de este metal en el 2009 fue de 182,403 millones de gramos finos, lo que significó un incremento de 1.4% en relación con la producción del año 2008.

Datos
Este crecimiento permite que nuestro país se mantenga como el primer productor de oro de Latinoamérica y sexto en el ámbito mundial, resultado que se ha alcanzado gracias a las operaciones mineras que se realizan principalmente en el norte del país para extraer dicho metal, manifestó.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Del quirófano a la joyería

Gracias a la excelente tolerancia que tiene sobre la piel, entre otras propiedades, el acero quirúrgico se usa cada vez con mayor frecuencia en la elaboración de bijouterie.

Una aleación de elementos como el cromo, molibdeno y níquel dan como resultado el acero quirúrgico, llamado así por su uso en la fabricación de instrumentos quirúrgicos tales como las pinzas, tijeras o el bisturí.

Su resistencia contra la corrosión y su facilidad para limpiarlo y esterilizarlo, son algunas de las características de este metal. Pero su rasgo más sobresaliente es que no causa ninguna reacción alérgica sobre la piel y demás órganos del cuerpo.

Cuando se trata de joyas, las mujeres son sumamente selectivas. En materia de metales, el oro dorado, oro blanco y la plata son los predilectos, sin contar su combinación con una infinita gama de piedras preciosas. No obstante, gracias a las propiedades del acero quirúrgico, los maestros joyeros en Italia, meca de la bijouterie fina, impulsaron su uso hace algunos años para sus creaciones y surgieron como resultado piezas inigualables y resistentes.

Hoy, las marcas de Europa y del resto del mundo ya ofrecen entre sus catálogos líneas exclusivas elaboradas de este metal.

martes, 6 de julio de 2010

Entre más sencillo, más lujoso

La tendencia de las marcas es alejarse de la ostentación y enfocarse en valores locales.

Valores locales, esencia del nuevo lujo.

En Inglaterra, la máxima expresión del lujo es el hotel Rouge Luxe, donde las paredes no están pintadas parejo (a propósito) para que se vea la edad de la construcción. Una noche puede costar hasta 300 libras y aunque no todos los cuartos tienen baño privado, cada cliente cuenta con un moyordomo personal.

Esto es lujo, dice Raymond, "porque se trata de la estética, del lujo antiguo y sus valores, de verse viejo y de capturar que el sitio tiene una historia y por eso es lujoso. Son piezas del pasado, hoy".

Hacia esta percepción del lujo ha evolucionado Europa, sobre todo tras la recesión, explica Raymond y México seguirá la misma tradición, a sus tiempos.

En los próximos tres a cinco años, el lujo en México (adelanta Raymond) podría estar más enfocado en los valores locales y sustentables.

"Lo que verán es que las grandes marcas van a convertirse en patrocinadores de marcas y artistas locales. (...)Estas marcas globales van a comprar las tiendas o a los individuos que han mostrado los valores culturales de la localidad y lograron hacerlos lujosos para los compradores con alto poder adquisitivo". Ya existen ejemplos de lujo en la etapa responsable y de experiencia en México, dice Raymond y nombra al hotel Básico, de Grupo Hábita.

lunes, 31 de mayo de 2010

Industria del lujo revalora la artesanía

La tendencia de apreciar los productos de las culturas locales va en aumento entre los consumidores; las marcas globales comparten con las comunidades artesanales la raíz generacional de sus conceptos.

La coincidencia no planeada en el concepto y el "mood" de varias exposiciones y lanzamientos comerciales realizados durante el primer trimestre de este año, confirman la presencia en México de dos tendencias: la revaloración de la tradición artesanal en la industria del lujo y el interés creciente de los consumidores por sus mundos locales.

El dominio de un oficio transmitido y madurado de generación en generación es un tema que, paradójicamente, comparten las grandes marcas globales y muchas comunidades artesanales de México.

Eso explica por qué Louis Vuitton decidió celebrar sus primeros 20 años en México con la exposición Historias de tradición artesanal, en el Museo de Arte Popular, en la que sus baúles compartían espacio con piezas de factura local, como una hamaca de pita tejida por Fortuna Hernández Bazán en Chiapas.

Por los mismos días, Hermes decidió presentar su nueva fragancia, Voyage, en el taller de Marái y jacinto Angeles, en San Martín Tilcajete, Oaxaca, donde se producen tallas en madera de una sola pieza que se pintan con pigmentos naturales producidos por la misma comunidad; proceso que toma en promedio ocho meses de trabajo.

A la firma francesa le importaba enfatizar que no encontraba una diferencia fundamental entre el espíritu con que trabajan sus creadores y el que alienta a dicho taller oaxaqueño que tiene una lista de espera internacional para sus piezas.

Un proceso en cierto sentido inverso pudo apreciarse en la exposición temporal Yo siempre vivo, yo nunca muero, que estuvo montada en el Museo Franz Mayer. Ahí, 23 artistas relacionados con Oaxaca mostraban los nuevos caminos que puede recorrer la tradición textil de ese estado cuando interactúa con propuestas estéticas contemporáneas.

Dos piezas llamaron la atención de manera especial: el gobelino en el que Lorenzo Justiniano Gutiérrez López, artesano de Teotitlán del Valle, recrea una obra de Francisco Toledo y la tela intervenida por la artista italiana Ornella Ridone.

En el primer caso, destaca la doble maestría en el teñido de fibras y el manejo del telar, sin los que hubiera resultado imposible reproducir con tal precisión la amplia gama de grises, ocres y violetas del original. La pieza de Ridone, por su parte, demuestra la vitalidad que puede alcanzar una técnica tan despreciada como el bordado.